Por una escuela coeducativa

Escuela mixta

La escuela que queremos es no solo mixta, sino también coeducativa. En una escuela mixta, niñas y niños comparten un mismo espacio; pisan un mismo suelo. Nada más, quizás.

Una escuela coeducativa se interroga además por los modelos patriarcales heredados e indaga en qué medida estos están aún presentes en el currículo, en las maneras de estar en aulas y patios, en el mundo exterior.

Una escuela coeducativa visibiliza a las mujeres en la historia, subraya sus ausencias en la tradición cultural transmitida y se interroga qué hay detrás de estos ocultamientos. Una escuela coeducativa indaga en el largo camino de las mujeres hacia la igualdad y señala todas aquellas esferas en que esta queda aún lejos de alcanzarse.

Una escuela coeducativa se pregunta por qué el «fracaso escolar» es mayoritariamente masculino. Por qué las conductas de riesgo también lo son. Una escuela coeducativa trabaja también a favor de los chicos proponiendo otros modelos masculinos más allá de la masculinidad hegemónica construida sobre la agresividad y el acallamiento del dolor y los cuidados, la ternura y los afectos.

Una escuela coeducativa favorece que niñas y niños trabajen juntos, jueguen juntos, construyan el mundo desde la cooperación, y no desde la confrontación o el desconocimiento recíproco.

La escuela que queremos educa en el desarrollo de unas relaciones afectivas basadas en la igualdad y el respeto. Sin sumisiones. Sin abusos. Sin violencias.

Un pensamiento en “Por una escuela coeducativa

  1. Mila

    Claro, conciso, directo…y bello.
    Brindo y animo a que no nos rindamos en trabajar por conseguirlo, estamos en ello!.
    Gracias,
    mila

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