Las criaturas de nuestro país comienzan el curso escolar. Primero lo harán las más pequeñas, los de 0-3 años, acudiendo a sus respectivas escuelas infantiles, aunque algunas sean de nuevo guarderías. Y ya no tendríamos que explicar la diferencia entre los dos términos.
Las de 3-6 años comienzan sus andanzas, un par de días después, en los colegios de infantil y de primaria. La LOMCE, que ahora se pone en marcha, desprecia la etapa de infantil, que además de degradada ahora también es invisible.
En los medios de comunicación nos bombardearán estos días con 2 imágenes claves que se dan siempre en el inicio del curso escolar: familias comprando el material escolar y hablando de lo mucho que cuesta -incluido los miles de libros-, que, para ser sinceros, son innecesarios y se podría trabajar sin ellos; niños/as llorando al empezar su primer día de escuela, que tal vez fuese menos traumático si se considerara un periodo de adaptación más largo, más cuidado y respetuoso con la infancia y, por supuesto, con más recursos tanto materiales como personales. Sigue leyendo



