“El infierno de los vivos no es algo por venir; hay uno, el que ya existe aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Hay dos maneras de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de dejar de verlo. La segunda es arriesgada y exige atención y aprendizaje continuos: buscar quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacer que dure, y dejarle espacio”.
Ítalo Calvino, Las ciudades invisibles
Partimos de viaje. Por segunda vez este año nos subiremos a las bicis y, acompañados de nuestra pequeña de dos años, iremos al encuentro de lugares –estamos convencidos de que existen– donde aprender es sinónimo de libertad, de aventura, de descubrimiento. Y volveremos a filmarlo todo, para poder contarlo, porque sabemos que hay quien necesita ver para creer. Sigue leyendo

