POR MUCHO QUE DIGAN – Estamos construyendo, entre todos y todas, la educación que nos une.

Radom pensó: ponemos a nuestros hijos en espacios cerrados, mirando a una pared y pretendemos que aprendan  acerca de la vida.

Pensamiento espontáneo: metemos a nuestros hijos en salas cerradas mirando fijamente una pared, y fingimos que están aprendiendo sobre la vida

La educación que tenemos, en una parte muy importante, es la que no queremos. Por muchas razones que no vamos a desarrollar aquí ahora y que se repiten con mucha frecuencia. Se detectan problemas complejos y difíciles en el sistema educativo. Sabemos que volver la mirada al pasado y mantener las propuestas que lo ocuparon no hace posible su solución. Desde la realidad que tenemos queremos caminar hacia el futuro.

Lo que el poder político hace con sus leyes educativas es coherente con lo que ellos quieren. Lo sabemos. Y aunque lo hagan con la legitimidad que les otorgan los votos sabemos que sus objetivos son desmontar la escuela de titularidad pública y someter todo el sistema educativo a los intereses del mercado. Y no podemos olvidar que son muchos los que están felices con lo que el poder propone e impone. Otros lo aceptan porque se hace desde la legitimidad democrática. Se añade como problema que muchos queremos cambiar las cosas mirando continuamente lo que hace el poder con la educación. Así logra hipnotizarnos y mantenernos atrapados en el círculo de sus intereses, aunque se vean denunciados. Necesitamos cambiar la dirección de la mirada y caminar en otra dirección. En la que se abre camino en la línea de hacer una educación no hipotecada por otros intereses que no sean los de los propios educandos. Todos tenemos claro que el proceso educativo es un camino desde la heteronomía a la autonomía, de avanzar en la conquista de procesos de aprendizaje autoorganizados y acompañados por los docentes y las familias y de desarrollar al máximo las potencialidades que la vida nos ha dado a cada uno.

Entendemos que eso sólo es posible desde otro modelo educativo en el que profundizar y que hay que ir poniendo en marcha. Algunos tienen mucho avanzado en esa dirección. Ya hay mucha gente trabajando en el desarrollo de ese proyecto emancipador. Desde el reconocimiento de la dignidad de todas las personas y con la firme convicción de que es en el seno de una relación educativa humanizada, respetuosa con la diversidad y la identidad-singularidad de cada una.

Es necesario hacer visibles estas realidades alternativas. Sacar a la luz las buenas noticias de la escuela: las prácticas innovadoras, los proyectos educativos guiados por modelos convivenciales colaborativos, comunidades educativas donde todos ponen en común sus poderes, saberes y quereres para construir colectivos de sujetos que se autoorganizan y construyen nuevas y apasionantes realidades educativas. El espacio de la escuela pública, que avanza hacia el modelo por el que muchos luchamos, es lugar de construir una escuela emocionante que sea capaz de dar respuesta positiva a los retos que nos plantea la sociedad actual. Nadie sabe a ciencia cierta cómo será la escuela del futuro, pero sí sabemos que queremos ya hoy otra educación y otra escuela. Es comprometiéndonos ética y políticamente, familias, profesorado y alumnado, en la realidad cotidiana de los espacios educativos públicos formales y no formales donde tenemos que dar respuestas constructivas y eficaces en la lucha contra la frustración que produce a tantos ciudadanos que les hayamos privado del derecho a la educación y al éxito educativo.

3 pensamientos en “POR MUCHO QUE DIGAN – Estamos construyendo, entre todos y todas, la educación que nos une.

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  2. Jaime

    El texto inglés de la viñeta presenta una traducción defectuosa. Más correcto sería: “Pensamiento espontáneo: metemos a nuestros hijos en salas cerradas mirando fijamente una pared, y fingimos que están aprendiendo sobre la vida”.

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