Archivo del Autor: La Educación que nos une

LIBRO BLANCO DE LA PROFESIÓN DOCENTE. ¿DE QUÉ HABLAMOS?

La educación ha vuelto a pasar al primer plano de la actualidad mediática con la difusión que se está dando a las propuestas del Libro Blanco de la Profesión Docente, encargado por el actual ministro de educación al filósofo José Antonio Marina. Nos parece que hay diversas cuestiones en ello con las que no estamos de acuerdo y creemos que hay que denunciar.

Nos parece que los problemas del sistema educativo hoy se han de afrontar de otra manera. No se precisan salvadores expertos que, desde su posesión de la verdad, nos quieran salvar a todos, sino la participación de todos los implicados en nuestra propia salvación. Esperamos desde hace años la posibilidad de que se abra un debate colectivo, sereno y calmado, sobre el tema de la educación y del profesorado en nuestro país. Lo que se hace es puro electoralismo.

No se puede hablar del perfil del docente que se necesita hoy sin tener en cuenta qué modelo de educación y de persona queremos y para qué sociedad. Si es para crear ciudadanos dóciles y sumisos necesitaremos un profesorado acrítico que sea obediente a lo que le mandan, como ahora sucede. Si queremos ciudadanos protagonistas de su vida, justos, igualitarios, libres, solidarios, participativos y críticos, necesitamos un profesorado bien formado, apasionado con la educación, crítico, libre, justo, solidario, comprometido ética y políticamente con la escuela pública (la única que garantiza el derecho de todos a la educación) y la construcción de una sociedad con mayor equidad y justicia social. Por eso necesitamos otras propuesta en otra dirección. Sigue leyendo

Si la quitan de las aulas…

12294966_10205335437001163_1935532195_o¿En qué consistía aquello acerca de lo que se dedicaban a reflexionar los que disfrutaban del ocio en la Antigua Grecia?; ¿Qué es eso que siempre ha sido considerado como “lo desinteresado”?; ¿Por qué iba alguien a dedicar su tiempo a estudiar eso de la Verdad, la Justicia y la Belleza? ¿Qué provecho podría sacar de ello, qué beneficio?

Desde hace unos años atrás, y más concretamente desde la redacción de la LOMCE, venimos encontrándonos en un paradigma sociopolítico en el que los estudios de las humanidades han ido siendo cada vez más perjudicados y ninguneados. La educación, sin duda algo tan básico e imprescindible, está transformándose cada vez más en algo a lo que sólo pueden tener acceso las minorías, esas minorías dotadas de una mayor riqueza y elitismo económico. Sigue leyendo

¿Una FP Básica de Actividades domésticas?

CON CUIDADO

“El Ministerio se plantea crear una FP Básica de amas de casa”. Con este titular El Periódico de Aragón rescataba la semana pasada la noticia de que el Ministerio de Educación pretende impulsar una Formación Profesional Básica de Actividades domésticas y limpieza de edificios (Boletín Oficial del Estado del sábado 29 de agosto, pág. 76773). La competencia general del título “consiste en realizar actividades domésticas de limpieza, cocina, cuidado de ropa y apoyo a personas en el ámbito doméstico, así como realizar operaciones básicas de limpieza en edificios, oficinas y locales comerciales” y tendrá una duración de 2000 horas.

La reacción en las redes ha sido de estupefacción y mofa, no ajena al hecho de que esta propuesta suceda a la de instaurar un título de Formación Profesional Básica en Tauromaquia. La diferencia estriba en que, si bien en este último caso ha sido fácil encontrar críticas argumentadas, en el que nos ocupa la noticia se ha replicado en los medios y en redes sin apenas comentario añadido.

¿Por qué no aplaudir la inciativa de cualificar profesionalmente los cuidados y el trabajo doméstico, lo que tal vez redunde en un mayor reconocimiento social y económico de estas actividades? El hecho de profesionalizar, aunque sea en un nivel básico, los trabajos domésticos, les da visibilidad en el mundo del empleo y permite a jóvenes que están bastante desenganchados de la educación tener una cualificación reconocida. Al mismo tiempo, obliga a hacer explícitos los conocimientos necesarios para hacer el trabajo doméstico. ¿Por qué, pese a todo ello, la noticia nos generaba tantas reservas?

Antes de seguir adelante quizá convenga hacer una doble reflexión. La primera, relativa a la Formación Profesional Básica. Uno de los aspectos más controvertidos de la LOMCE es su carácter segregador. La LOMCE rompe el carácter comprensivo de la educación obligatoria no solo desdoblando el cuarto curso en dos itinerarios incomunicados entre sí que desembocan en dos reválidas diferenciadas, sino que además aparta tempranamente al alumnado con especiales dificultades de aprendizaje a un itinerario desde el que no es posible la adquisición del título de Graduado en Secundaria. Es a ese itinerario al que ahora el Ministerio pretende relegar un aprendizaje irrenunciable e imprescindible en la formación de todas las personas, aunque tradicionalmente invisibilizado y menospreciado por cuanto ha corrido de cuenta de las mujeres. Con esta fórmula se produce un doble desprecio: a los contenidos del ciclo y a sus destinatarios. Sigue leyendo